
Sobre Mí

Mi cuerpo ha sido, y sigue siendo, mi principal lenguaje.
Soy Laura Jana. Tengo 51 años y el movimiento ha formado parte de mi vida desde siempre. Empecé con el ballet y la equitación. Dos disciplinas muy diferentes que me enseñaron muy pronto a conocer mi cuerpo, controlarlo, exigirle y, sobre todo, entender que detrás de cualquier resultado hay horas de trabajo y constancia. Más adelante llevé esa pasión al terreno profesional. Estudié Biología y me formé como entrenadora personal con NASM en Miami, continuando mi formación en entrenamiento, nutrición deportiva, yoga y trabajo funcional. He entrenado y trabajado en distintos países y he pasado gran parte de mi vida estudiando, observando y experimentando sobre mi propio cuerpo. Hoy, a los 51, me interesa algo mucho más amplio que estar en forma. Me interesa lo que un cuerpo fuerte te permite hacer con tu vida. Moverte. Tener energía. Sentirte bien. Verte bien. Mantener tu independencia. Seguir haciendo aquello que amas y llegar a los próximos años con capacidad, no con miedo a perderla. Por eso mi manera de entender el entrenamiento une fuerza, movilidad, resistencia, recuperación, alimentación y disciplina. No entreno para detener el tiempo. Entreno para que el tiempo me encuentre fuerte. Mi cuerpo no es perfecto ni pretende serlo. Es el resultado de una vida en movimiento, de disciplina, aprendizaje y constancia. Y quizá por eso sigue siendo mi mejor forma de explicar en qué creo.
Biología y longevidad
Estudié Biología, y esa formación cambió para siempre mi manera de entender el entrenamiento. Mi experiencia trabajando en farmacias y laboratorios despertó un interés que con los años no ha hecho más que crecer: entender el cuerpo humano desde dentro. No me interesa únicamente cómo se ve un cuerpo. Me interesa cómo funciona. El músculo, el metabolismo, las mitocondrias, la salud hormonal, el sistema nervioso, el sueño, la recuperación, el envejecimiento y todos aquellos procesos que determinan cómo vivimos y cómo llegamos a las siguientes décadas de nuestra vida. Por eso mi manera de entrenar nunca se ha limitado a trabajar músculos de forma aislada. Entiendo el cuerpo como un sistema completo que necesita estímulo, adaptación y recuperación. Necesitamos fuerza. Necesitamos capacidad cardiovascular. Necesitamos movilidad. Necesitamos músculo y huesos capaces de sostenernos. Pero también necesitamos dormir, recuperarnos y permitir que el sistema nervioso salga del estado de exigencia constante. Entrenar es el estímulo. Recuperarse también forma parte del entrenamiento. Con los años, mi interés se ha centrado cada vez más en la longevidad y en comprender qué podemos hacer hoy para conservar durante décadas nuestra capacidad física, nuestra autonomía y nuestra calidad de vida. No entreno para ser más joven. Entreno para seguir siendo fuerte, libre y autónoma durante toda mi vida.
LAURAJANA · Strong. Sexy. Alive.







